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viernes, 26 de abril de 2024

jalea guayaba

 


Jalea de guayaba

De allá en la Fortuna de San Carlos, donde los potreros brindan sus tierras, para que caprichosamente los guayabales crezcan y brinden sus frutos, de allá trajimos un puñado de guayabas. Maduras, de sus propias ramas. Algunas recién caídas y otras pintonas que un par de loras silvestres picoteaban y ahí mismo las dejaban caer.

La dulzura de un espectáculo natural y la alegría plasmado en aromas que viajan juntos.

Ya en casa se lavan bien. Partidas en mitades para extraer sus semillas, casi que con una cucharita se cumple tan fácil tarea. Ese relleno, ese centro, esas semillas se pueden convertir en un refresco. Mientras los cáscos se ponen a cocinar en agua. Unos minutos para que se ablanden. Casi sin líquido se pasan a la licuadora y se regresan al fuego en una olla de fondo grueso, que no pegue y resista el buen rato de calor.

Las teorías dicen que se debe poner igual cantidad de azúcar, que de la pulpa que se tiene para formar la jalea. Como estas guayabas estaban dulces y maduras, coloqué un poco menos de azúcar.

El fuego no debe estar muy alto, pues cuando empieza a hervir pringa. Y debe mover siempre con cuchara de madera siempre. Con paciencia. Puede añadir un chorrito de sirope de kola o unas gotas de rojo vegetal si quiere encender un poquito el color.

Gente es por lo menos 30, 40 minutos ahí al lado del fuego. Moviendo la mezcla hasta que espese. Luego se retira. Considere que una vez que se enfría tiende a endurecer un poquito.

 Ya lista la jalea o mermelada como también le llaman, la guarda en un frasco y la refrigera. Un pancito con mantequilla y buena cuchara de jalea de guayaba es toda una delicia para acompañar el cafecito. Allá de aquellos antojos de acompañar con tajaditas de queso. O la diversión de ver la jaleita atravesando los orificios de unas galletas sodas. Así es la Cocina Costarricense 🇨🇷

El video de la receta en mi cuenta de TikTok cocinacr

www.recetasdecostarica.com 


martes, 1 de diciembre de 2020

jalea de guayaba

 

Justo para estas épocas que tantos años me tocó ir a recolectar café, la cosecha de guayabas de cáscara amarilla y verde, rojitas por dentro, también llenaban de color los cafetales. Ahí en los raticos de descanso se iba uno a juntar unas cuantas, o se las iba comiendo mientras volvía a pedir "corte"!!!!

Mire, que así juntadas y las más bonitas agarradas del palo se las comía uno. Maduras con gusanos (que dicho sea de paso saben igual que la fruta), golpeadas o pintonas, eran los dulces para ir entre bandola y bandola.

Pero nada tan rico como una jaleita con pan y café en la casa. Mermelada le dicen en ciertos Barrios de San José. Quizá por tradición o sencillez de la cocina, solo es asunto de majar (Iicuarlas), colar para eliminar las semillas y poner esa pulpa con un poquito de azúcar en una olla al fuego y ahí meterle cuchara de madera,  mueve y mueve hasta que espese.

Hoy me dio por probar otras "técnicas", ya que me regalaron unas cuantas fruticas. Cosa que nunca había hecho, las puse a cocinar con muy poquita agua, partidas a la mitad después de haberlas lavado primero.


Ahí se dejan un ratico a que hierban, para que se terminen de ablandar. Lo que noté es que se esponjan un poquito y eso es bueno. Las pasé a la licuadora sin el agua y presioné apenas unos segundos. Muy fácil se convierten en puré o pulpa.

De ahí colar a la misma olla donde se va cocinar. Añadir azúcar, la mitad de lo que se haya sacado de pulpa. Le añadí pizca de sal (dicen que eso es para equilibrar el dulce...ah carajo!), si, le puse unas 4 gotas de rojo vegetal. Para qué me dirán si conforme se cocina se oscurece!!! diay pa' dale más color !!!

Ah si, una rociadita de canela y el jugo de 1 limón para "crear una cierta acidez" que combine el dulce. Suena bonito y la verdad que sí parece funcionar. Ahí igual a  mover con la cucharada de madera, dele y dele a fuego no muy alto, hasta que espese y se empiece a ver el fondo de la olla. No la descuide va y se le quema!

Muy importante es recordar, que una vez que enfríe se solidifica más. Entonces no se puede dejar tantísimo al fuego oye!. Ya de ahí la pasa a un recipiente donde la vaya a guardar. Luego la disfruta con pan y mantequilla, con galletas y hasta la puede usar de relleno de empanaditas.


viernes, 24 de octubre de 2014

volcado de guayaba



Biscocho loco!  un volcado de guayaba muy especial. Una historia que nos comparte Doña Marta Chacón ...
Cuando Mamá me decía, tal día vamos para Juan Viñas a visitar a tu Tía Berta, era como una fiesta para mí. En verano el camino hacia Juan Viñas era bellísimo, los potreros se llenaban de florcitas y el viento soplaba frío. Ir donde mi tía era una aventura, la casa, toda de madera estaba en la vuelta justamente a la par de la Iglesia, llegando a Juan Viñas. Y lo primero que hacía era salir soplada a comer guayabas, cases y cuanto me encontraba en el gran patio de atrás. A mi tía le gustaba la cocina y yo heredé algunos de sus cuadernos. Hoy, y con mucho cariño les traigo una receta de ella que adapte para poder hacerla y que todos comamos algo de los que hace muchos años se hacía en  nuestros pintorescos pueblitos...Gracias Tía Berta!

Primero preparemos la fruta, y los ingredientes son los siguientes:
  • 3 t de casquitos de guayaba rosada en gajitos
  • 1 t de jalea de guayaba
  • 2 onz de mantequilla suave
  • 1/4 t de azúcar
  • 1 chorrito de jugo de limón 
  • 1/2 cdta de ralladura de limón
Procedimiento:
  1. En un sartén a fuego medio, ponga la mantequilla con el azúcar a derretir unos minutos. 
  2. Agregue la jalea y disuelva.
  3. Mezcle el jugo de limón. Aparte.
  4. Prepare un refractario cuadrado de 22 cm aprox, forrado con aluminio y engrasado con mantequilla.
  5. Distribuya la miel y coloque los gajitos de guayaba por todo el fondo.
  6. Espolvoreé 1/2 cdta de ralladura de limón.

Ya tenemos lista la fruta en el refractario! Encendamos el horno para precalentarlo a °f 350 y hagamos el batido. Estos son los ingredientes:
  • 1 de barra de mantequilla suave
  • 1 taza de azúcar
  • 4 huevos separados (yema y claras)
  • 2 cucharaditas de vainilla
  • 1 cucharadita de ralladura de limón
  • 1 1/4 taza de harina
  • 2 cucharaditas de polvo de hornear
  • pizca de sal
Procedimiento:
  1. Bata las claras a punto de nieve y aparte.
  2. En el tazón de la batidora ponga la mantequilla con el azúcar y bata hasta cremar.
  3. Agregue las yemas una a una. Luego la vainilla y la ralladura.
  4. A baja velocidad incorpore los secos cernidos (harina, polvo de hornear y sal).
  5. A mano, y con movimiento envolvente mezcle cuidadosamente en tres tantos las claras batidas hasta obtener un batido uniforme.
  6. No sobrebatir.
  7. Distribuya el batido sobre la fruta y lleve al horno por 35 a 40 minutos o hasta que al insertar un palito salga limpio.
  8. Repose el volcado 10 minutos en el refractario y vuelque sobre un platón de servir.
  9. Decía mi Tía, sirva acompañado de natilla!
*Esta receta originalmente se hacía a mano en un recipiente grande y con cuchara de madera. Lograr el batido cremoso de la mantequilla con el azúcar tomaba su tiempo. Las claras se batían en platos de lata y crecían como la espuma. Definitivamente, otros tiempos!

domingo, 4 de agosto de 2013

atol de guayaba

Dicen las sagradas escrituras “Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás”. Yo no estoy tan seguro que YO sea pura tierra. Creo que en lo personal me hicieron con masa. Con elotes, las tuzas, el maíz. Simplemente tengo una química Divina con la masa.

De chiquillo irónicamente solo elotes hervidos y la mazamorra me gustaba. No encontraba placer por los panes, tortillas, chorreadas y demás recetas. La mazamorra por su textura de atol siempre fue una bendición en mi. Y es que los atoles con avena, maicena, vitamaíz o lo que fuera son mi dulce encanto.
Bueno, el tiempo pasó, crecí y todo fue llegando a disfrutar en mi paladar. Adoro todo lo hecho con maíz y todo lo que sea de masa. Entre tanta receta rústica, me encontré con este atol que rompe los esquemas tradicionales de hacerlos con leche y la incorporación  de la guayaba. Así de simple, masa, guayaba, agua y azúcar. Me imagino a las Abuelitas con aquellas canastas de guayabas, que entre refrescos y mermeladas, de pronto encontraron esta singular opción. 
Requiere de 1 taza de masa. Del que se usa para hacer tortillas; lo venden en los molinos. Esta masa se obtiene de cocinar maíz blanco, remojado durante varias horas y luego cocinado con cal o ceniza, para luego molerse. Así que es más fácil comprarlo en los molinos. La masa de paquete en polvo no le va a funcionar.

Coloque la masa en un recipiente junto a 2 tazas de agua, deje reposar unos 10 minutos. Mueva como para disolverla y pase por un colador. Licue junto a 1 guayaba grande (1 taza de fruta aproximadamente). Ojalá las guayabas de cáscara verde, pero rosadas por dentro. Una vez licuado, pase de nuevo por colador.
Lleve al fuego esta mezcla, a temperatura media, moviendo con cuchara de madera hasta que alcance el hervor. Puede añadir 1 astilla de canela o unos cuantos clavitos de olor. Cuando hierva le va añadiendo azúcar en cucharaditas. Una a la vez, que el calor lo diluya. En cosa de minutos estará espeso y listo para servirse.

Sirva en tazas así caliente o espere que se entibie un poquito. Disfrute tanto como yo. Pues de la masa nací y en atol me convertiré! 

sábado, 8 de junio de 2013

queque de guayaba

Las guayabas se lucen en cosecha en Costa Rica a cada rato. Y de saborearlas como fruta fresca, también la usamos en refresco o la típica jalea.  Aquí una sugerencia para hacer este queque o pan como lo quiera ver. 
 Requiere de 1 taza de jalea o mermelada de guayaba que se pone a calentar con 2 cucharadas de agua, apenas tibia, 1 cajita de queso crema (1 taza/ 220gr), 1 barra de mantequilla suave (110 gr, 1/2 taza aprx), 1 taza de azúcar (puede usar azúcar morena o sustituto al gusto), 2 huevos, ½ taza de leche, 2 y ½ taza de harina, cernida con 1 cucharadita de polvo de hornear,  1 cucharadita de bicarbonato y una pizca de sal.
Fotografía 
Bata los huevos junto con la mantequilla, el queso y el azúcar hasta obtener una mezcla ligera y esponjosa. Seguir batiendo y poco a poco añadir el resto de los ingredientes y de último la jalea de guayabas. Pasar todo a un molde engrasado y enharinado y llevar al horno precalentado a 180ºC y cocinar durante unos  40 minutos, o hasta que el centro esté firme (prueba del palito seco). Puede decorar con más jalea o trocitos de fruta y a disfrutar.