Quisiera tener una madre, aunque sea de poró…. dice un proverbio local por ahí, cuando se encarece la necesidad de tener madre. Poró es el nombre de una variedad de árboles como el Poro-poro, Poró africano, Poró gigante y Poró blanco.
En una entrada anterior les había compartido sobre
el Poró tico, cuyas flores en forma de machete son conocidas como cuchillitos o pitos, las cuales son comestibles. Hoy quiero compartirles sobre las flores del árbol de poró gigante o extranjero (Erythrina poeppigiana), éste alcanza hasta 20 metros de alto, su fruto son unas vainas y las semillas se asemejan a los frijoles.
Su floración se da entre diciembre y marzo, cuando al mismo tiempo van perdiendo las hojas y se aprecia con todo su esplendor, el fuerte color naranja de sus flores. Justo es el tiempo aquí en el Valle Central de Costa Rica, que se aprecian en muchos puntos. Pues eran árboles que se usaban como sombra de cafetales y productos agrícolas y para fijar terrenos. Y aunque cafetales no quedan por aquí, al menos tenemos este paisaje que decora mucho la estación.
A las flores de forma local, se les conoce con el nombre de gallinas o gallinitas. Son fuente de alimentos de algunas especies de aves, pero también en otras épocas los habitantes echaban mano de ellas para incluirlas en sus comidas. Es una práctica descontinuada. Pero he querido compartirles ésta y otras recetas que publicaré luego. Según el diccionario de costarriqueñismos, “Gallinita” se conoce así a la flor de ciertas papilionáceas como la del frijol.
Como se dan en las ramas a gran altura, lentamente van cayendo las flores al suelo y forman unas alfombras naturales muy bonitas. Si bien se pueden aprovechar las caídas más recientes, ojalá pueda subirse y bajar unas bien floreadas. Que si le sirven de adorno como centro de mesa, un florero, también sepa que se las puede comer y saben bien. (Qué a qué saben? Pues pruébelas…no le puedo contar!)
Dado que no es costumbre el uso de flores en recetas, lo más básico siempre fue mezclarla con huevos y servirla con tortillas (en gallos). Pero bien puede usarse en cualquier otra preparación, como las flores de itabo, las espinacas y otras hojas. Lo importante a tener en cuenta es que se usan más solo los pétalos por su textura y por ser más liviano su sabor.
Parta finito una cebolla grandecita, 1 ramita de apio y sofría esto en 1 cucharada de aceite. Añada una ramita de tomillo y 1 par de ajos picaditos. Incorpore una pizca de achiote (colorante) y luego un par de tomates partidos en cuadritos. Deje que se mezcle todo bien y se vaya cocinando para formar una salsita. Póngale sal y algún condimento a su gusto, 1 cucharadita de salsa tipo inglesa y otra de azúcar.
Agregue 2 tazas de pétalos de gallinitas (lavadas y escurridas) y deje que se marchiten. Entonces añada 2 huevos y revuelva bien. Rectifique sabores y estará listo. No tarda 5 minutos y tiene así un rico alimento.
Saben muy bien servidos con galletas saladas (tipo soda).
O acompañe con arroz blanco recién hecho y quedará más satisfecho!
Una receta en el rescate de las tradiciones costarricenses, esperando sea de su agrado.