
El mundo virtual de la blogósfera por más cibernético y tecnológico que encierra, no impide que los sentimientos humanos circulen a través del mismo, generando amistades, sensaciones químicas de solidaridad y entusiasmo. Sobre todo cuando se comparten aficiones mutuas, tal es el caso de la cocina.
Cuando inicié mi blog no tenía idea de cuánto iba a durar la aventura, ni calculé generar amigos, seguidores y convertirme en fans de otros blogs. Uno de ellos pertenece a una extraordinaria mujer argentina de nombre Gladis. Su blog bautizado como
CIBERCUOCA, nos brindó una gran cantidad de recetas exquisitas, pero más allá, fue la visita y comentarios que en lo personal me dejó registrado de mis recetas y de la familiaridad que se genera, al intercambiar ideas, emociones y gustos.
Hace unos días Gladis se transformó en LUZ. Hoy disfruta de los manjares celestiales y estoy seguro que compartirá con los Ángeles de sus grandes recetas. Como homenaje a su amistad, he preparado su última receta colocada en su blog, un postre de
MANZANITAS. No creo que me haya quedado exactamente igual, pero créanme que las sentí bendecidas y han quedado deliciosas como para seguir repitiendo una y otra vez.
Los ingredientes son 3 manzanas, 3 cucharadas de azúcar negra (bien puede ser blanca e incluso de las dos), 1 tira de cáscara de limón, 1 taza de agua y pasas.
Creo que las manzanas no se pelan, pero yo sí lo hice. Se les extrae el centro y se ponen a cocinar con todos los ingredientes, a fuego bajo en una olla tapada hasta que suavicen. Se pueden cambiar su posición a su tiempo para que se cocinen parejo.
Ella nos recomienda servirla acompañada de Crema chantilly, dulce de leche, o más. Las he servido en su propio almíbar y les cubrí con maní troceado encima. Con este post le digo HASTA SIEMPRE querida Gladis. La Paz sea contigo.
(Les dejo la invitación abierta a quienes la siguieron a continuar este homenaje, ya sea con esta receta u otra de su blog).