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jueves, 29 de mayo de 2025

pastel berenjena


 Pastel de berenjena.

Este vegetal tiene su propio sabor "amargo" y así se debe aprender a apreciarlo. Sin embargo se le puede reducir el exceso del fuerte sabor, al pelarlas, partir en rodajas y dejarlas reposar en un recipiente con 1 cucharadita de sal (y/o bicarbonato). Luego de umos 20 minutos se escurre.

Se secan con servilleta y se pasan por un sartén, solo a cambiar el color y se reserva.

En un pyrex enmantequillado, se coloca 1 capa de salsa de tomate preparada (tipo chunky o ranchera) o bien salsa natural caserita. Encima una capa de berenjenas. Se coloca queso mozarella que las cubra y se repiten las capas hasta terminar con queso.

Así van al horno precalentado a temperatur media por unos 20 minutos y se deja hasta gratinar el queso. Se saca y se deja refrescar un poco (que esté al menos tibia) para partir y servir de una vez. El arroz blanco recién hecho es un buen acompañamiento!

#berenjenas


jueves, 14 de enero de 2021

refresco berenjena

 Fresco de berenjena 🍆

Vine a descubrir ese simpático vegetal hasta hace algunos años. Me costó de primera entrada tomarle el gusto, pero ya con la experiencia y conocer más, la preparo en lasañas, el famoso "ratatoille", al horno, en dips y en sopas.

Pero recién descubro esta sencilla, fácil y rica receta de hacer en fresco. Combinada con arroz, igual a cuando hacemos con otras frutas.

Se pelan 2 berenjenas y se ponen a reposar partidas en trocitos en agua con sal por unos 10 minutos. Luego se pone una olla al fuego con las berenjenas escurridas y enjugadas, con 1 taza de arroz crudo y 1 litro de agua. Se deja hervir por unos 15 minutos hasta que el arroz reviente.

Eso se licua todo junto y se pasa por un colador a un pichel. Se añade más agua al gusto, azúcar, hielo y listo para disfrutar.

sábado, 2 de noviembre de 2019

canelones de berenjena


Cuando uno encuentra el gusto o aprende a respetar y disfrutar del sabor de la berenjena, entonces las opciones para prepararla son muchas. Lo más importante a considerar es que entre más tierna es menos amarga. Aunque ese amargo justamente es lo que caracteriza a la misma. 

Para reducir este nivel de sabor, se parten y se rocían con sal y se dejan sobre una rejilla para que emane el líquido oscuro. O bien, se ponen las tajadas en un recipiente con agua y sal por unos 20 minutos, se escurren y se pasan por agua limpia. 

La receta de estos canelones, consiste básicamente en rellenar y arrollar para darle esta forma. Bien puede llamarse la receta rollos o rollitos de berenjena. Se dispone de 2 berenjenas de piel firme, brillante y se le cortan las puntas de cada extremo. Luego se parten a lo largo, con un cuchillo bien filoso o mandolina. Seguido se pasan por el proceso de sal. Una vez listas, se secan con servilleta y se pasan por una plancha o sartén, para que se ablanden y se puedan doblar mejor.

El relleno sugerido es atún, del sabor a su gusto,  se mezcla el contenido de una lata con cebolla, chile dulce, apio y/ culantro y se le añade 1 caja de queso crema pequeña para integrar. A cada punta gruesa de la berenjena se le pone una cucharadita del relleno y se arrolla. Se colocan en un pyrex, se les cubre con salsa de tomate preparada (tipo ranchera funciona muy bien) y luego queso rallado que derrita.


Se lleva al horno precalentado, temperatura media (350°F/180°C) por unos 25 minutos, apenas que el queso gratine. Hay que dejar que entibie al menos, y estarán listos para servir, con arroz y una ensalada. 

miércoles, 12 de junio de 2019

ensalada fría de berenjena y pasta



Esta es una receta que puede tener tantas variantes como Abuelas haya. Y una forma especial para disfrutar de este vegetal, que a veces se hace caprichoso al gusto de algunos. Combina un antipasto de berenjena con pasta corta, siendo en este caso “tornillitos” que hace más simpática su presentación.
Primero se prepara el antipasto, que cocinado al horno le convencerá de su sabor y de una textura suave y cremosa de la berenjena.

Requiere de dos berenjenas en tajadas. Se dejan reposar un rato en sal para que emane un poco del sabor amargo que contiene. Puede rociarlas sobre una rejilla, o bien en un recipiente con agua y la sal. Luego se enjuagan y escurren.

Se mezclan las berenjenas con bastante ajo picado, tomates en cuadros grandes, chile dulce en tiras, orégano, aceite de oliva que pinte bien todos los ingredientes, hojas de laurel al gusto, sal y pimienta. Todo se vierte en una bandeja y se lleva al horno. Darle vueltas ocasionalmente para que se ase parejo. Se retira y se deja enfriar.

Cocine en agua hirviendo y sal, un paquete pasta corta (tornillitos u similar) que quede al dente. Deje enfriar y mezcle con el antipasto. Rectifique la sazón y lleve al refrigerador hasta el momento de servir. 
Gracias a Cristina Salas por la receta 💝  <3 nbsp="" p="">

miércoles, 27 de abril de 2016

tortas de berenjena asada


La berenjena es una verdura muy sabrosa y con múltiples propiedades beneficiosas para la salud,  puede ser consumida de diversas formas y en distintas preparaciones, aunque siempre debe comerse cocida, ya que contiene solanina, una sustancia tóxica que puede producir trastornos digestivos y dolor de cabeza y que se elimina mediante la cocción.

Una forma sencilla y que conserva sus propiedades y sabor es prepararla asada. Se parte en mitades a lo largo, se le hacen incisiones con un cuchillo y se pintan de aceite. Se lleva al horno por una media hora hasta que ablande. 
Luego con cuidado se saca la pulpa y se desecha la cáscara. A la pulpa se le condimenta con pizca de sal, hierbas secas, 1 taza de queso blanco rallado, 1 huevo. Puede añadirse un poquito de harina para compactar la pasta. 
En un sartén con aceite caliente, vierta en cucharadas la preparación y deje cocinar por ambos lados. Escurra en servilleta y use como guarnición de su comida. 

jueves, 21 de abril de 2016

berenjena con atún

Para quienes gustan de este singular vegetal, les sugiero siempre preparla en estilo pastel o lasaña, combinado con salsa de tomate y queso. El relleno se puede hacer con otros vegetales, incluyendo zapallo (calabacín, calabacita, zuchinni), tajadas de tomate y hongos blancos. 

Lo importante como siempre, es reducir el sabor amargo de la berenjena. Se parte en rodajas un par de berenjenas y se dejan unos 15 minutos en agua con sal. Escurra y seque con papel servilleta para evitar la humedad. Condimente al gusto, pero no con sal. Luego las pasa por una plancha o sartén apenas con el mínimo de aceite y deje que cambie de color por ambos lados. Reserve



Aparte prepare una salsa de tomate natural e incorpore una salsita comercial tipo ranchero. Añade ahí mismo, aparte del calor,  1 lata de atún a su gusto y otra de atún con jalapeño.

Con ambas cosas listas, se arma el pastel en capas en un pyrex, alternando entre salsa, las berenjenas y quesos (blanco y mozarella). Lleve al horno a temperatura media por una media hora o hasta que la gratine. Eso sí, deje al menos entibiar antes de partir. Sirva con arroz y una ensalada. 

jueves, 11 de febrero de 2016

sopa de berenjena


Es tan interesante la historia y propiedades de la berenjena como su mismo aspecto físico. Para mí es uno de los frutos vegetales más exóticos en su forma, color y brillo. Su textura y sabor sorprende en sus diferentes opciones para prepararla.

Originaria de la India y luego extendida su producción en muchas otras zonas, incluyendo Costa Rica, tenía mala reputación al inicio de la historia, pues se creyó que producía locura, entonces se le conocía como “manzana loca o manzana de la ira”. Luego se estudió más a fondo y se descubre que es útil para el sistema circulatorio, bajar el colesterol, ayuda contra la aterosclerosis, combate las células cancerígenas y muchas otras razones nutricionales y médicas. Lo que pasa es que tiene alcaloides (solanina), que al consumirse cruda si puede afectar la salud, siendo recomendable consumirla siempre cocinada.

Creo que sí hay algo de locura con tan simpático fruto! Tanto beneficio y variedad de recetas, con resultados tan sabrosos como la sopa que hoy les comparto, te alteran las ideas y las ganas de volver a probarla una y otra vez! 
Esta receta se hace a partir de la berenjena rostizada (al horno), adaptada de una original servida con escalopines y crutones de pan de nueces o linaza;  yo le puse unas verduritas y usé tostaditas de pan, pero la esencia es la misma y es para recomendar servir de entrada, o bien cuando el plato fuerte sean carnes, pues tiene propiedades desgrasantes. 

Requiere 2 berenjenas medianas, firmes y con buen brillo, que no estén golpeadas, 4 tazas de caldo de pollo o de vegetales, 2 papas pequeñas, 1 zanahoria pequeña y 3 vainicas tiernas, 1 pechuga de pollo, 2 ajos, 1 cebolla, sal, 1 limón ácido. Puede omitirse el pollo y hacerla solo de vegetales.
Parta las berenjenas en mitades a lo largo, haga unas pequeñas incisiones en la parte expuesta y barnícelas con aceite. Póngalas en una bandeja y lleve al horno por unos 30 minutos hasta que suavicen y la cáscara se arrugue.

Mientras ponga en una olla a cocinar el pollo 4 tazas de agua, sal, ajos y cebolla. Cuando esté listo el pollo, retírelo del caldo y añada ahí las verduritas partidas en trocitos a fuego medio. Desmenuce la carne y reserve. Al estar listas las berenjenas se retiran con cuidado del horno y se extrae con una cuchara la pulpa que ha de estar suave y se eliminan las cáscaras. Se licua la mitad de la pulpa con 1 taza del caldo y se integra de nuevo a la olla. La otra parte de la pulpa se puede majar con tenedor y también se añade al caldo. Se deja calentar solamente a integrar sabores.

Para servir, se vierte una porción del caldo en cada taza; Yo les recomiendo saborear este caldo así sencillo porque tiene un sabor muy especial; para luego que cada quién le añada un poquito del pollo desmenuzado y jugo de limón. Se acompaña con crutones o tostaditas de pan.


jueves, 30 de octubre de 2014

boquita de berenjena


Siempre la he considerado entre los vegetales más atractivos físicamente. Por  lo liso de su piel (cáscara), por su forma rebelde, por su consistencia, por ser diferente y llamativa en su color. Un ingrediente que nunca se lució en la cocina familiar. Así que era solo de vista y no de consumo. Cuando la probé la rechacé. No me gustó. La razón era que no estaba bien preparada.

Una vez inclinado por cocinar y aventurarme a hacer cosas nuevas y probar sabores extras le di la oportunidad. Así llegó a mi cocina. Lo primero es aprender a manipularla y ver las tantas opciones que se pueden hacer con ellas. De ahí lo primero saber que es amarga por sí misma. Y debes tolerar este sabor para que te guste. Contrarrestarlo se hace partiéndola y dejándola reposar en agua por unos 20 minutos. En el agua queda el extra amargo de su sabor. También rociarla partida con sal y así emana su látex.

Curiosamente asada, al horno no requiere este proceso. Simplemente se cocina y sabe a lo que debe saber. A Berenjena!. Una de las preparaciones que más acostumbro por facilidad, sabor y resultado de presentación es en pastel, tipo lasaña. Sobreponiendo capas de láminas del vegetal, alternando con salsa de tomate y quesos. Se gratina al horno y es delicioso! La receta que les comento puede detallarla AQUÍ.

Pues bien.  Regresando de la feria del Agricultor un fin de semana,  llegaron a casa dos bellas y perfectas berenjenas. Delgadas sí, pero sanitas. De inmediato pensé en alistarlas para repetir la lasaña con ellas. Las partí en rebanadas, las puse en agua y sal, las escurrí y sequé, condimenté y sellé en un sartén. Ya era nada más casi de armar el pastel. Una cosa u otra fue atrasando la labor y al final las terminé colocando en un recipiente tapado y las metí en refrigeración para “hacerlas más tarde”. Ahí quedaron. Conservadas y frías.

Cuando el “más tarde llegó” ya era tarde. Ya no había tanto tiempo de pensar en horno, de reposo y el hambre “apretaba”. Si era fin de semana, tampoco urgía de una comida completa. Hasta unas bebidas con lúpulo, cereal y malta estaban tan frías, como la berenjena allá en la refri metida. Era más fácil empezar a picar boquitas, que ponerse a hacer más comida.

Qué hay de comer? Tortillitas tostadas, unas latas de atún, paquetes de maní y las berenjenas heladas. Sáquelas también!. Se comen calientes? Pues era la idea, además que ya estaban precocidas. Al microondas por 30 segundos fueron a parar, apenas para espantarle el frío. Cada rebanada sobre una tortillita frita. Un poquito de salsa de tomate tipo ranchero, sí de paquete y el queso mozarella que sería lo que uniría al pastel, terminó repartido al coronar la boquita de berenjena, que nacía en el repertorio de mi cocina. 

miércoles, 5 de febrero de 2014

berenjena pastel vegetariano

La berenjena es un alimento con propiedades medicinales; ayuda a eliminar toxinas, colabora con la tensión arterial y sirve para regular el proceso digestivo. Mantiene los niveles de glucosa en la sangre y el colesterol; también se le considera preventivo del cáncer. Externamente alivia quemaduras y dolores reumáticos. En fin es importante mantenerlo regularmente en nuestra dieta.

Una vez más, destaco el temor o rechazo que muchos le dan por su amargo sabor, el cual se puede contrarrestar al tajadear cada berenjena y poner en agua con sal unos 20 minutos, o bien rociarlas con sal y dejarlas escurrir sobre una rejilla por el mismo tiempo. Las recetas donde se tienen que hornear no necesita este paso y el sabor propio de la berenjena se hace suave.

 Entre las tantas opciones, les comparto este pastel tipo lasaña, usando la misma berenjena para formar capas en lugar de pasta y acompañando con verduras solamente. Corte 2 berenjenas en láminas delgadas y colóquelas en agua y sal por 20 minutos. El agua oscura se desecha y se enjuagan con agua fresca. Escurra bien y seque con papel servilleta. Rocíelas con sal y condimento mixto de hierbas.
Aparte cristalice en el mínimo de aceite 1 cebolla y 1 chile dulce picado en rodajas y tiras. Integre 2 tomates grandes, sin cáscara y picados. Añada ½ cucharadita de achiote (colorante natural), sal, ajos picados y hierbas secas. Deje formar una salsa, agregando poquitos de agua, a fuego lento hasta que se espese.


Arme en capas sobre un pyrex con mantequilla, con una base de berenjena, salsa de tomate, quesos (blanco y mozarella), repita hasta terminar con queso y sobreponga con unas pelotitas de mantequilla.

Lleve a horno a temperatura media por al menos 30 minutos hasta que seque y el queso se haya gratinado. Deje que baje la temperatura antes de servir. 

jueves, 21 de noviembre de 2013

Berenjenas en escabeche o vinagreta

Para quienes disfrutamos de la berenjena, este escabeche se sale de la rutina y toma un gusto diferente para acompañar las comidas. Requiere de 2 berenjenas en rodajas, chile mundial 1 rojo y 1 amarillo en tiras, 1 taza de hongos blancos frescos partidos en lámina, 1 cebolla en plumilla, aceitunas negras (opcional), 1 ½ taza de aceite de oliva, 1 cucharadita de orégano, 1/2 taza de vinagre balsámico y sal 1/2 cucharadita. 

Hay DOS maneras de preparar el escabeche, personalmente me gusta más al horno, pero aquí les va. Coloque las berenjenas en un molde de horno (pyrex), a temperatura leve a moderada durante 20 minutos, retirar del horno y agregue el aceite, mezclar bien. Incorporar los chiles y la cebolla. De nuevo al horno por uno 40 minutos hasta que se ablanden bien los vegetales. 
 Retirar del horno, añadir sal, el vinagre, el orégano, hongos y las aceitunas. Una vez fría pasar a un recipiente hermético y mantener en refrigeración hasta servir. Puede incluso prepararse con días de anticipación. 

La OTRA forma es colocar primero las berenjenas partidas, en una rejilla con sal y dejar escurrir el líquido. Enjuagar y reservar. Aparte calentar agua con el vinagre. Cuando rompa el hervor, agregar las berenjenas y cocinarlas 5 minutos. Escurrirlas y dejar enfriar. Colocar las berenjenas en un frasco alto, intercalando el resto de los ingredientes. Agregar aceite y vinagre, hasta cubrir bien las berenjenas. Cerrar el frasco y llevarlo en refrigeración. 

De cualquier forma, servido sobre pan tostado, para acompañar carnes y sobre un arroz es toda una delicia. Haga la prueba!

jueves, 30 de mayo de 2013

berenjena rellena

Como les había comentado antes, siempre me gustó visualmente la berenjena. Su color, el brillo y forma. Siempre la visualicé en un centro de mesa. Más por la mala experiencia de probar un par de recetas servidas, la había marcado como ajena a mi cocina.
Luego dándole una nueva oportunidad, con el Ratatoille, redescubrí un buen sabor y eso mismo me llevo a prepararla en lasaña, pastel y dips. Ya sé como manejar su textura, su sabor y disfrutarla al saber que tiene un sabor propio, con ese toque de amargo que también lo tienen otras cosas, como las hojas de mostaza, flor de itabo, la toronja.

Así que a veces me antojo y me llevo un par entre mis compras. Algo sale con ellas; y aquí vine a dar con esta receta, sacada entre lo que tenía y lo que necesitaba gastar.
 Haga líneas con un pelador de verdura sobre la cáscara de 2 berenjenas enteras. No pelar completamente. Partir a la mitad conservando el tallo de unión para que sostengan su forma. Haga unas incisiones al centro de cada mitad y mantenga en agua salada unos 10 minutos. Escurra y saque con 1 cuchara las semillas del centro formando canastas.

Entonces rellénelas a su gusto, yo usé un picadillo de plátano con carne que tenía, pero puede rellenar con solo carne molida cocinada, trocitos de pollo, embutidos o con lo que tenga por ahí y que considere funcione como relleno.
Cubra con salsa de tomate preparada (tipo chunky que tiene un grado de picante), bañe con un poquito de queso mozarella, póngalas en un molde forrado de papel aluminio y lleve al horno hasta que el queso se gratine.  
Al final se sirven las mitades y les cuento que sabe como a pizza, como a pastel, como a invento que sí funcionó! 

jueves, 21 de febrero de 2013

budín de berenjena


La berenjena es uno de los vegetales más especiales; desde su belleza física y las propiedades nutricionales que conlleva, tiene un alto porcentaje de agua, bajo en carbohidratos, proteínas, grasas y calorías. El mineral más abundante es el potasio, pero contiene también calcio, magnesio y fósforo en pequeñas cantidades, además de vitamina C, provitamina A y folatos, aunque en pequeñas cantidades.

Es muy fácil de digerir si está cocida y pelada. No se recomienda cruda, pues contiene una sustancia llamada “solanina”, la cuál es tóxica y puede provocar migraña y alteraciones gastrointestinales. Al prepararla con poca grasa, se convierte en un estimulante para el hígado y la vesícula biliar, ayudando a mejorar su función en el organismo. Si tiene problemas de presión sanguínea alta, se recomienda agregar jugo de limón para eliminar un poco el amargor, como sustituto de la sal.

Entre la cantidad de alternativas que se pueden preparar, les comparto el resultado de un budín, que tradicionalmente lo hacemos con pan añejo, receta que variamos en su sabor al integrar fruta, miel y purés de vegetales. En este caso la pulpa de la berenjena. 
Requiere de 2 berenjenas grandes, 4 rebanadas de pan cuadrado (de molde), 4 huevos, 2 cucharadas de pan rallado, pizca de pimienta, 1 cebolla mediana, 2 tazas de leche, ½ taza de queso blanco rallado, sal al gusto.
Pelar las berenjenas, cortarlas en trozos y ponerlas en una olla, añadir un poquito de agua con sal y dejar hervir unos minutos. Colar y dejar escurrir. En un sartén con aceite caliente, sofreír la cebolla picada y añadir la berenjena.
Aparte mezclar el pan cuadrado con la leche y deshacerlo con un tenedor. Añadir la mezcla de berenjena, huevos batidos, queso, sal y pimienta. Unir bien los ingredientes.

Preparar un molde engrasado, espolvoreado con el pan rallado. Verter la mezcla y llevar al horno precalentado a 165º C (325º F) durante 1 hora aproximadamente, hasta que esté bien cuajado. Servir caliente o temperatura ambiente, al gusto. 
En lo personal me gustó más calientito, pero se puede partir en cuadritos y servir como acompañamiento frío en ensaladas o café.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

tortas y albóndigas de berenjena

Es tan bonito descubrir recetas nuevas, presentaciones similares pero con sabores diferentes pero muy aceptables. Tenemos a nuestro lado siempre ingredientes que terminan en la misma y rutinaria preparación. No cabe duda que las frutas y los vegetales son una buena fuente de la sana  alimentación y que se complementan muy bien con otros productos.
Esta receta tiene la presentación de ser tortas de carne, por su forma y color, pero es el resultado de mezclar la berenjena y algo más que lo hacen perfecto para una dieta vegetariana, pero que a cualquiera le puede funcionar.  A partir de la pasta base se cocina en forma de torta o bien como albóndigas.

Requiere como ingredientes 2 berenjenas grandes (tiernas, firmes), 2 tazas de hojas de espinaca, 1 cebolla pequeña, 2 dientes de ajo, ½ taza de avena en hojuela, 2 cucharadas de culantro, 1 huevo , sal al gusto, y pan rallado o avena molida (la necesaria para ensamblar)
Se pelan las berenjenas y se parten en cuadros. Se pasan por el procesador de alimentos rápidamente,  que no queden hechas salsa, pues son muy húmedas, de inmediato tomará un color oscuro y tendrá una consistencia de pasta.

En un sartén grande se sofríe en una cucharada de aceite vegetal, la cebolla picada, los ajos, añadimos la berenjena y las espinacas picadas en forma gruesa.  Le ponemos un poquito de sal y dejamos a fuego medio por unos 10 minutos, moviendo ocasionalmente. Retiramos del fuego y pasamos esta masa a una fuente más grande y dejamos que se entibie. 
 Aquí se le añade las hojuelas de avena, el huevo batido, culantro y mezclamos todos los ingredientes. No debe quedar muy líquido, sino con una consistencia compacta. Puede usar pan rallado o avena molida para dar el punto. Se forman las tortas o las bolitas (albóndigas) y se pasan por más pan molido, considere que es una pasta más delicada.
Ahora bien, hay 2 opciones para cocinarlas. Una es sellándolas en una sartén con aceite, hasta dorar bien o ponerlas en un molde apenas engrasado y llevar al horno por unos 15 minutos a 300°.
Así ya están listas para disfrutar. Pero muchos también preferimos las tortas o albóndigas en salsa, entonces se hágase una salsita de tomates naturales, con hongos frescos, hojas de espinaca, comino, azúcar y sal, deje espesar y bañe las tortas o sumerja en la salsa con cuidado, con el fuego apagado a que se tome sabores. No debe hervir dentro de la salsa, pues aunque estén formadas y compactas las tortas son más delicadas. Las tortas las puede usar dentro de una hamburguesa, o servir con arroz y ensalada. Espero que las prueben y disfruten. 

miércoles, 14 de noviembre de 2012

pastel berenjena en leche

Me he inclinado últimamente en la versatilidad y punto atractivo que tiene la berenjena. Después de superar el manejo del “toque amargo” que eventualmente podría generar por sí misma este colorido vegetal y experimentar que es tan fácil su preparación, sumado a que deja una buena presentación del plato y su importancia nutricional, viene una vez más a mi mesa.

Me encontré esta receta con el nombre de “pastel de berenjena y queso” que lleva tomate frito originalmente y leyendo la misma y al llevarla a la práctica algo adaptada justo por sustituir el tomate de esta forma, he considerado oportuno re-bautizarla como berenjena en leche.  
Así que requiere de 2 berenjenas, de buen brillo, firmes, harina suficiente para rebozar, aceite de oliva, 1 o 2 tazas de salsa de tomate preparada (tipo ranchero, yo usé “chunky término medio” que pica un toquecito), 2 tazas de queso para derretir, 3 huevos, 2 tazas de leche separadas, pizca de sal, 1 cucharada de mantequilla.
Empezamos con partir las berenjenas a rodajas (sin pelar) y las ponemos en remojo con 1 taza de leche durante 30 minutos. Escurrimos bien, pasamos por harina y doramos en una sartén con aceite.
Después se barniza una bandeja de horno con la mantequilla (o aceite) y se pone una capa de berenjenas, una capa fina de salsa de tomate y otra capa de queso. Repetimos las capas a terminar con el queso.

Aparte se baten los huevos con la otra taza de leche, sal y pimienta y lo incorporamos al pastel y se mueve suavemente con un tenedor, para que este líquido se esparza bien hacia el centro. Se lleva al horno precalentada por unos 25 minutos a 180º C. Se retira y dejamos refrescar sobre una rejilla.
Se sirve caliente en trozos por porción y se puede acompañar de un arroz fresco.

Opcionalmente podría ofrecerse a temperatura ambiente con una ensalada o sola como una entrada.

viernes, 9 de noviembre de 2012

sopa de berenjena

Es tan interesante la historia y propiedades de la berenjena como su mismo aspecto físico. Para mí es uno de los frutos vegetales más exóticos en su forma, color y brillo. Su textura y sabor sorprende en sus diferentes opciones para prepararla.

Originaria de la India y luego extendida su producción en muchas otras zonas, incluyendo Costa Rica, tenía mala reputación al inicio de la historia, pues se creyó que producía locura, entonces se le conocía como “manzana loca o manzana de la ira”. Luego se estudió más a fondo y se descubre que es útil para el sistema circulatorio, bajar el colesterol, ayuda contra la aterosclerosis, combate las células cancerígenas y muchas otras razones nutricionales y médicas. Lo que pasa es que tiene alcaloides (solanina), que al consumirse cruda si puede afectar la salud, siendo recomendable consumirla siempre cocinada.
Creo que sí hay algo de locura con tan simpático fruto! Tanto beneficio y variedad de recetas, con resultados tan sabrosos como la sopa que hoy les comparto, te alteran las ideas y las ganas de volver a probarla una y otra vez!

Esta receta se hace a partir de la berenjena rostizada (al horno), la adapté de la que nos comparte Mariana en su blog FOOD JUNKY, donde ella nos la presenta en esta ENTRADA con escalopines y crutones de pan de nueces o linaza; siendo que yo le puse unas verduritas y usé tostaditas de pan, pero la esencia es la misma y es para recomendar servir de entrada, o bien cuando el plato fuerte sean carnes, pues tiene propiedades desengrasantes.  
 Requiere 2 berenjenas medianas, firmes y con buen brillo, que no estén golpeadas, 4 tazas de caldo de pollo o de vegetales, 2 papas pequeñas, 1 zanahoria pequeña y 3 vainicas tiernas, 1 pechuga de pollo, 2 ajos, 1 cebolla, sal, 1 limón ácido. Puede omitirse el pollo y hacerla solo de vegetales.
 Parta las berenjenas en mitades a lo largo, haga unas pequeñas incisiones en la parte expuesta y barnícelas con aceite. Póngalas en una bandeja y lleve al horno por unos 30 minutos hasta que suavicen y la cáscara se arrugue.
Mientras ponga en una olla a cocinar el pollo 4 tazas de agua, sal, ajos y cebolla. Cuando esté listo el pollo, retírelo del caldo y añada ahí las verduritas partidas en trocitos a fuego medio. Desmenuce la carne y reserve.
Al estar listas las berenjenas se retiran con cuidado del horno y se extrae con una cuchara la pulpa que ha de estar suave y se eliminan las cáscaras. Se licua la mitad de la pulpa con 1 taza del caldo y se integra de nuevo a la olla. La otra parte de la pulpa se puede majar con tenedor y también se añade al caldo. Se deja calentar solamente a integrar sabores.
Para servir, se vierte una porción del caldo en cada taza; Yo les recomiendo saborear este caldo así sencillo porque tiene un sabor muy especial; para luego que cada quién le añada un poquito del pollo desmenuzado y jugo de limón. Se acompaña con crutones o tostaditas de pan.

Una Locura de Sopa!

sábado, 20 de octubre de 2012

berenjena en salsa de tomate

Después que le perdí el  miedo a preparar la berenjena y de llevar a cabo algunas recetas poco tradicionales con este nutritivo ingrediente, como dip con berenjena asada, tortas, lasaña, me decidí por la forma más bien siemple y sencilla, pero que deja un buen sabor y lo mejor se prepara bastante rápido.

Cuando la berenjena está tierna, su piel es firme de un color brillante, al partirla tiene un tono bastante claro, no requiere de mayor tratamiento. Este vegetal tiene su propio sabor, fuerte característico, que al estar más madura, sazona, se acentúa más y eso hace que algunas personas la repelen.

Para contrarrestar parte de su amargo, la técnica más fácil es partirla en tajadas, láminas, con todo y cáscara y dejarla descansar en agua con sal, durante unos 20 minutos. Eliminar el agua y secar con papel absorbente. Otra forma es partirla, rociar con sal y dejar sobre una rejilla metálica para que emane su líquido amargo.
Luego se condimenta con sal, especias secas y se pasa por un sartén apenas barnizado de aceite, para que cambie de color (sellar) y reservamos. 
Aparte se prepara una salsa de tomate, con especias frescas, cebolla, chile dulce (pimiento),  apio, ajos, tomillo, tomate rallado, azúcar y sal (u otro condimento). También se puede añadir pasta de tomate o salsitas  ya preparadas. Cuando haya hervido unos minutos y tenga una consistencia espesa, se agregan las berenjenas selladas y se deja tapado a fuego bajo para que tomen sus sabores.
Acompañarla con un arroz blanco o servir de guarnición es lo ideal. Puede poner queso blanco rallado al servir. En este caso la he acompañado también con zapallos tiernos rebosados en huevo batido, convirtiéndose así en un plato vegetariano, colorido y sabroso.

lunes, 14 de mayo de 2012

pastel de berenjena

Una forma diferente de disfrutar la a veces temida berenjena, pero que teniendo los cuidados elementales se convierte en un nutritivo y sabroso ingrediente de nuestra alimentación. Este pastel vegetariano de brenjena se hace usando una base de pan que sea seco y al mismo tiempo absorbente de salsa, de manera que se pueda presentar en porciones individuales o cuadros. Yo he usado pan cuadrado “doble fibra” que además de nutritivo es más consistente al tradicional y resultó bastante bien.

Requiere de 2 berenjenas peladas, cortadas en cuadros grandes, que se pasan a un recipiente con agua y sal por unos 20 minutos a quitar su sabor amargo. Escurrir y reservar; ½ taza de vinagre balsámico, 2 dientes de ajo picados, ½ cebolla cortada en tiras, 1 cucharada de mantequilla, 1 taza de hongos partidos en rodajas (frescos o de lata), 3 tomates partidos en rodajas gruesas, ¼ taza de aceite de oliva, 1 onza de vino blanco, 1 taza de quezo mozarela o para derretir, hierbas secas, sal al gusto y unas 6 tajadas de pan firme (cuadrado doble fibra, o tipo ciabatta).

Se mezcla el vinagre balsámico, la sal, hierbas secas y el aceite de oliva. Se añade la berenjena escurrida y dejamos reposar mientras se sigue.
Aparte se sofríe en la mantequilla, el ajo, cebolla, 1 cuchara de aceite, se añaden los hongos, tomates y el vino blanco (yo usé de la marca “gran chef” que tiene hierbas aromáticas) y se deja evaporar el alcohol por unos minutos. Añada sal y/o condimento al gusto y pase esta mezcla a otro recipiente.
En el mismo sartén u olla del sofrito anterior, coloque la berenjena y deje que se cocine unos pocos minutos, para reducir el líquido y que cambie levemente de color.
Ahora en un pyrex o molde para horno, coloque las tajadas de pan, encima la berenjena y sus jugos, la mezcla del sofrito de hongos y tomate y finalmente cubra con el queso. Hornear a temperatura media (350°C) hasta gratinar el queso.
Estará listo para servirse como entrante o plato fuerte acompañado de una ensalada verde!