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viernes, 11 de agosto de 2023

pitahaya cheescake

 


Esta receta nos la comparte Daniela Piñar Castillo Ingredientes 2 paquetes de galleta María. 1 barra de mantequilla numar. 2 Pitahaya. 1 lata de leche condensada. 1 queso crema de 220g. 2 sobres de gelatina sin sabor. 1/2 taza de azúcar.


Preparación: Triturar la galleta María hasta pulverizarla, derretir la barra de mantequilla y incorporarla a la galleta. Esto para formar la base del chessecake. En un molde debidamente engrasado, colocar la mezcla de la galleta con mantequilla y cubrir todo el fondo del molde, llevarlo al horno 5min.

En una licuadora colocar el queso crema,1/2 taza de azúcar, la Pitahaya partida en cuadritos y la lata de leche condensada

Cuando todo esté incorporado, colocarle la gelatina sin sabor y volver a licuar por 2 minutos

Cuando la galleta del chessecake esté fría, colocar la mezcla que está en ls licuadora y refrigerar.

Para el almíbar: picar finamente 1 Pitahaya y cocinarla a fuego medio con 1/2 taza de azúcar, revólver hasta que la Pitahaya se disuelva toda y apartar del fuego. Incorporarlo al chessecake cuando esté listo y disfrutar


lunes, 6 de octubre de 2014

arroz con leche y pitahaya

Se conoce como Pitahaya, Pitaya o Fruta del dragón. Una singular fruta que tiene un sabor característico, no es tan dulce y su textura también la hace  única. La pulpa contiene pequeñas semillas negras. Las pitahayas rojas tienen la pulpa de color blanco o rojo; las de pulpa roja son más difíciles de cultivar y por ello menos frecuentes, si bien su sabor es más intenso que el de la de pulpa blanca. También hay de cáscara amarilla y contenido blanco. (ver más información)

Lo curioso es que nacen de cactus, cuyas flores parecen lucirse aún más de noche. Eran una estampa típica en el pasado, verlas crecer sobre las tapias de piedra que dividían las fincas. Su aroma se pierde cuando se calienta, pero se intensifica en  la preparación de refresco natural,  helados y uso en repostería.
Previamente se las había presentado AQUI y la había usado en un tamal de maicena, en un queque y ahora quise el usarla como colorante natural en la preparación del arroz con leche. A mí me gusta poner agua a hervir con astillas de canela y clavos de olor, una vez que alcanza el  hervor, añadir 1 o 2 tazas de arroz crudo. Mover levemente para que se inicie a cocinar.

Apenas se acaba el agua, empezar a añadir leche líquida a pocos, para que el arroz se vaya reventando. A partir de la segunda vez que añade leche, se integra el azúcar, para permitir al arroz reventar previamente. Una vez reventado,  se  endulza con leche condensada según el gusto de cada quién. Es importante siempre dejar líquido, pues al enfriarse el arroz sigue absorbiendo y quedaría muy seco.

La pitahaya le empleé usando una sola fruta. Con solo menos de la mitad de la pulpa, se licua con unas cucharadas de agua y se incorpora al final, al arroz con leche ya casi listo. De inmediato toma el color. Y para compensar el sabor de la fruta, hice trocitos con el resto y lo añadí previo a servirlo.
Se pueden usar las mismas cáscaras para presentar la receta o bien en  tazones para este fin. Una  receta que combina y se luce diferente. Espero se animen a darle color a su arroz con leche! 

martes, 31 de julio de 2012

queque de pitahaya

La pitahaya es cactus de origen centroamericano de hábitos hemiepífitos, lo cual significa que puede nacer, desarrollarse y vivir en el suelo y/o en las copas de los árboles por igual. En Costa Rica se le encuentra solamente en las regiones del noroeste del país en donde se presenta una estación seca bien definida, desde la porción occidental del Valle Central, norte de la provincia de Puntarenas y toda la provincia de Guanacaste.
En los países asiáticos donde esta planta ha sido introducida, al fruto se le conoce como Corazón de Dragón y se han tejido hermosas historias y leyendas a su alrededor. Fuente y más información aquí en la página de “Mundo Forestal”.
Es una fruta única en su presentación, aunque puede presentar 2 colores muy opuestos, pero con un sabor único. Se disfruta comúnmente en la preparación de refrescos naturales, salsas, en repostería y postres. Previamente les había compartido otra entrada (VER AQUÍ) del uso en fresco, sin embargo con el deseo de aprovechar y explotar su uso me he aventurado a poner en práctica una receta en queque o pastel.

La receta indica 230 gramos de harina, 230 gr de azúcar, 120 gr de mantequilla, 2 cucharaditas de polvo de hornear, 4 huevos (separados), ½ taza de aceite, 2 frutas pithayas y pizca de sal. Nota* yo he usado tan solo ¼ de taza de aceite y añadí ½ taza de leche líquida*

Se extrae la pulpa de la pithaya y se licua o procesa. Dado que es difícil de colar las semillas y además de que me gusta verlas en la receta y como no molestan al paladar yo siempre las dejo!
Aparte se pone a batir la mantequilla (o margarina) suavizada con el azúcar hasta cremar, se le añaden las yemas de los huevos, el aceite en forma de chorrito, la pulpa de la fruta y el harina cernida con el polvo de hornear. Esto da una masa compacta, por lo que aquí opté por añadir la leche a la mezcla.
Las claras se baten aparte hasta espumar y se integran a la mezcla anterior en forma envolvente y suave. Se pasa a un molde engrasado y enharinado y se lleva a horno precalentado, a 350° (temperatura media) por unos 50 minutos.
OJO, tan solo en 10 minutos empieza a cambiar el tono a “dorado – café”, pero no se está quemando! Se deja el tiempo indicado o dependiendo del horno, hasta que esté compacto, midiendo que el centro esté sólido y cocinado (prueba del palillo de madera!). Se retira del horno y se deja refrescar antes de desmoldar y partir.
Ahora bien, para servir lo ideal es acompañarlo de una salsa de la misma fruta. Tan simple como poner a cocinar a fuego medio la pulpa de 1 pithaya, con ½ taza de azúcar, ½ taza de agua y el jugo de 1 limón.
Dejar hasta hervir y mover con cuchara de madera y tenga la textura de salsa. Bañamos todo el queque o bien cada porción servida. Qué les parece?

domingo, 4 de septiembre de 2011

tamal de maicena con pitahaya


Entre los panes tipo postre, el tamal de maicena siempre se luce, para acompañar un café o como dulce postre de cualquier comida.


Previamente les había compartido una forma de prepararlo en tres pasos (ver receta) y luego me compartieron otra forma simple de hacer la misma receta. No obstante, el mes pasado que tenía frutas de pitahaya, quise emplearla en alguna receta, más allá del tradicional refresco natural y como en la literatura se indica que se usa para dar color a confituras y postres, pues de inmediato lo apliqué en esta receta. Veamos.

Ingredientes 1 caja mediana de natilla liviana, 1 y 1/2 litro de leche, 4 huevos, 2 tazas de maicena (fécula de maíz), 125 gramos de margarina, 1 y 1/2 taza de azúcar (o Splenda) y 1/2 taza de pulpa de fruta de pitahaya.
 Preparación
1. Mezclar en un tazón huevos, azúcar y maicena hasta que no tengan grumos
2. Agregar la natilla, leche y margarina

3. poner a hervir la mezcla en una olla sin parar de revolver hasta que espese. Retirar del calor y añadir la pulpa de la fruta.
4. Verter en un pirex engrasado.

5. Hornear a temperatura media hasta que dore y el centro esté cocinado
6. dejar enfriar antes de desmoldar. 







Es interesante, pues además del color, sí se manifiesta un poquito del sabor tradicional de esta fruta, por lo que hace un producto final atractivo. Para efectos de comparación, les presento fotos con el resultado tradicional.



miércoles, 17 de agosto de 2011

pitahaya



Nada tan maravilloso como la variedad, sabor y formas de las frutas. Autóctonas, importadas o adaptadas. Una de las que se consume en Costa Rica de forma moderada por su poca existencia es la conocida como pitahaya, nombre que se generaliza también en los países vecinos a nuestra región; pero que también en otras latitudes se puede ubicar como fruta del dragón, pera fresa, flor de cáliz, pitajava, junco, reina de la noche o como tasajo.

Es el fruto de una planta trepadora, o rastrera, que en sus variedades también se presenta en plantas tipo cactus. Su nombre científico es hylocereus undatus. Las flores nacen solitarias, de color rosado, violeta o blancas. Éstas se abren por las noches y también son comestibles sus pétalos en picadillos o guiso con huevo. Existen al menos una docena de variedades, pero en lo común los frutos son de forma ovoide, con protuberancias triangulares y su pulpa puede ser morada o blanca, con unas semillitas negras.

Su sabor es muy exótico. La forma más generalizada de consumirla es en refrescos naturales. Tan solo es cosa de partir el fruto a la mitad, sacar la pulpa con una cuchara y licuar con agua. Se puede colar (aunque no es estrictamente necesario) y se endulza gusto. Se acompaña con hielo y se convierte en una bebida muy refrescante.


Hay quienes también la usan en la elaboración de dulces, almíbares, mermeladas y para colorear lustres o pasteles. Estas las compré en Orotina, uno de los lugares cuna de las frutas en Costa Rica, donde encontramos variedad de frutas y es punto obligatorio para los turistas para saborear de nuestras frutas, dulces, semillas y la variedad gastronómica de la zona.