La harina de garbanzos es el
producto obtenido de pulverizar finamente el garbanzo. Tiene otros nombres,
como harina chana o besan. Se considera como un elemento muy importante en la
cocina india y se emplea incluso para empanizar frituras, según reza la Wikipedia. Es un alimento rico en proteínas, hidratos de
carbono, fibras, minerales y vitaminas. Suele emplear en las dietas sin gluten
como un sustituto de la harina de trigo.
En Costa Rica se consigue en
algunos supermercados y macrobióticas; la empresa Morrjons S.A tiene en su
lista este producto, con el que se pueden hacer varias recetas. Siendo las
empanadas algo tan típico, me di a la aventura de hacer unas y aquí el
resultado.
Requiere 2 tazas de harina de garbanzo, 3 cucharadas de harina de maíz, ½ taza de queso blanco rallado o molido, sal al gusto (considere la que pueda tener el queso), agua tibia la necesaria.
En recipiente cierna las harinas
con la sal, añada el queso y mezcle. Incorpore el agua en cucharadas hasta
alcanzar a una masa manejable que pueda “amasar”. Divida en mitades y luego en
bolitas (salen unas 10). Aplaste como tortilla, coloque una cucharada de
relleno, cierre en forma de medias lunas y fría en aceite a dorar por ambos
lados.
Escurra en papel servilleta y
sirva acompañadas de café o su bebida favorita. Para el relleno utilicé gallo
pinto en unas y jamón con queso en otras. Cualquier picadillo podría funcionar
bien.


